Un
día cualquiera estamos de viaje por el campo. A lo lejos vemos un
castillo misterioso y nuestra curiosidad nos juega la mala pasada de
querer hacerle una visita. De entrada no hay nada malo en esto, pero
una vez dentro del castillo comprendemos que no es todo lo normal
que quisiéramos. Intentamos salir por donde entramos pero nos hemos
quedado encerrados dentro. Ahora debemos buscar otra salida y
de paso, si encontramos algún tesoro escondido o algo de valor, nos
podría servir para llevar una mejor vida, eso si al final podemos
salir de sus muros.