William Roberts es un detective
privado, pero únicamente de casos... ¡paranormales!. Sí, es un
detective de fantasmas y similares y, como es lógico, no tiene mucho
trabajo. Pero al acabar una aburrida jornada, aparece Gina, su
atractiva secretaria, y le entrega una nota. En ella Roberts es
requerido para investigar unos extraños ruidos que tienen lugar en
la Mansión Hoover. Y hacia allí se encaminará.