Autor:
Yolanda Pebo
MENTE VACÍA: DESTINO EN BLANCO
Akkad Estudios

Después de La búsqueda del Dilmum: La tabla de Rawls (2006) y de Quiero Morir (2007), Akkad Estudios nos sorprende con otro título, Mente Vacía. Destino en blanco. Un título, cuya característica fundamental es su cuidado y original argumento, así como el hecho de que esté realizado por tan sólo una persona, Manel Fernández.

Para Mente Vacía. Destino en blanco, el autor, una vez más, ha utilizado para su programación el Adventure Game Studio, en un entorno 2D y perspectiva en 3ª persona.

 

 

En esta aventura, el personaje que manejaremos será Engel, quien despierta en el sótano de una casa, sin saber muy bien quien es ni lo que hace en aquel lugar. Se imagina que alguien lo ha secuestrado, pero queda perplejo, cuando consigue salir de esa primera habitación, al comprobar que le dejan moverse por toda la casa sin ningún problema. Nuestra misión será acompañar a Engel en esa búsqueda.

Sin lugar a dudas uno de los mejores aspectos del juego sea precisamente su guión, su historia, tema muy importante en cualquier videojuego y sobre todo en una aventura gráfica.

Además de contar con un guión de lo más original, lo cierto es que está muy bien llevado, suministrándonos poco a poco datos que nos guiarán en esa búsqueda junto a nuestro personaje. De algún modo nos hace sentir las mismas dudas e interrogantes que se plantea el personaje principal de la historia. Te tiene enganchado desde el inicio de la historia.

A lo largo de la aventura nos encontraremos con pocos personajes, aunque los diálogos o conversaciones que mantendremos con ellos serán los que nos irán haciendo descubrir quien es realmente Engel y qué hace en esa casa. Son diálogos muy interesantes y que refuerzan lo comentado más arriba sobre el buen guión con el que cuenta esta aventura. Los textos de los diálogos van apareciendo sobre el personaje que esté hablando en cada momento. Mientras que el recuadro de diálogos, para poder elegir la frase siguiente en la conversación, está situado en la parte inferior de la pantalla.

Otro aspecto interesante de la aventura es el hecho de ir aumentando la dificultad de la misma a medida que se vaya avanzando en la historia. Empezando con acciones y puzzles muy sencillos, hasta llegar a otros más difíciles.

En alguna ocasión, pocas la verdad, se nos quedará algún objeto atrás por no haberlo visto en un primer momento; lo que en principio no supone ningún problema, ya que mientras permanezcamos en la casa, podremos volver a cualquier habitación ya vista anteriormente. Y no podremos salir de ella hasta que hayamos conseguido hacer todo lo necesario para poder salir. Los últimos escenarios se sitúan al exterior de la casa. Al margen de olvidos o errores propios del jugador, lo cierto es que en varias ocasiones la propia historia nos exigirá volver a escenarios anteriores. Digamos que nos pasearemos bastante por la casa.

Si la historia es lo mejor del juego, su punto más flojo posiblemente sean sus gráficos, aunque no afecte directamente al desarrollo de la aventura.

Los escenarios cumplen su función, sin destacar positivamente, aunque tampoco están del todo mal. Sin embargo, los personajes están algo peor, ya no sólo estéticamente hablando, sino también y sobre todo por sus posturas tan estáticas y los movimientos extraños y poco naturales que realizan. En todo caso, y a pesar de ello, estos aspectos gráficos le dan al juego una cierta personalidad única.

Todo el conjunto sonoro cumple a la perfección su cometido. Los diferentes sonidos que acompañan a cada acción están bien implementados. Además, el juego cuenta con una banda sonora muy agradable de oír. No tiene voces, tan sólo textos (disponible en dos idiomas: castellano e inglés).

En cuanto al interfaz utilizado es el clásico point & click. La diferentes acciones que se pueden realizar (caminar, hablar, coger, mirar) se pueden ir intercambiando pulsando el botón derecho del ratón. Además, desde un recuadro situado arriba a la izquierda, también se puede acceder a esas acciones.

En ese mismo recuadro también aparecen, además de las acciones mencionadas anteriormente, accesos a otras opciones, como guardar, cargar o salir de la partida.

También en la parte superior de la pantalla, pero en esta ocasión hacia la derecha, está situado el inventario, con todos los objetos que iremos recogiendo a lo largo de la historia.

Todo ello está muy a mano, facilitando el acceso a cualquier acción y consiguiendo fluidez a la hora de jugar. Digamos que todo se realiza de un modo muy intuitivo.

 

 

Mente Vacía – Destino en blanco es una muy buena aventura independiente, que cuenta con algún que otro punto negativo, pero no en los aspectos más importantes a la hora de disfrutar de una aventura gráfica. Aspectos en los que destaca de forma notable.

Su argumento es una gozada y te tiene enganchado a la historia hasta el final. Los demás apartados cumplen con creces su cometido, siendo el aspecto más flojo el movimiento poco natural de los personajes.

Una aventura independiente más que recomendable para todo aficionado al género.

 

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Todo el contenido aquí expuesto es propiedad de ADAN y sus respectivos autores

 
 
Tipo de aventura:
Aventura 2D
Año:
2008
Parser:
Adventure Game Studio
Perspectiva/Control:
3ª persona / Point & Click
Idiomas:
Español, Inglés
Web:
 
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